Ventajas
Vivir en una cueva es todo ventajas. Con todas las comodidades de hoy en un entorno de ayer.

La temperatura es estable todo el año (18º C), por lo que se utiliza siempre el mismo tipo de ropa de cama. No obstante para los más frioleros, las cuevas disponen de calefacción. Las siestas en las cuevas son gloriosas.

Tienen vistas al valle de Piena y al Parque Natural de Sierra Nevada, así como a otros importantes picos como el Picón de Jerez.

La tranquilidad e insonorización son admirables, logrando que el descanso sea totalmente efectivo.